Después de un montón de peripecias desde octubre del año pasado con una serie de tarjetas de video nVidia, por fin este fin de semana -al parecer- pude echar a andar de nuevo mi computadora.
Ahora, por el calor, se fundió la fuente de poder. ¡No puede ser!
La verdad es que estoy hasta la coronilla. Originalmente tenía una Matrox Millenium con 8MB, la cual cambié hace aproximadamente año y medio por una nVidia GEForce MX 440 con 64 MB. Muy buena la cosita esa, pero me quedó chica para jugar Tron 2.0 y Painkiller. Compré una GEForce 5200 FX de 128 MB, que al principio comenzó muy bien, pero después de un tiempo al arrancar cualquier juego se congelaba la computadora. Podía tenerla trabajando todo el día en cosas normales, como documentos, desarrollo, navegar en internet y demás, pero al levantar cualquier juego, ¡bang!
Un proveedor me hizo favor de prestarme una tarjeta similar a la que tenía originalmente (la cual, después me di cuenta, me la robaron también, como comento en un post del 26 o 27 de noviembre). Después de seguir indagando en todos los foros habidos y por haber, alguien me recomendó cambiar de controladores, lo cual hice y ¡sorpresa!, parece que ya funciona todo.
Ahora, al querer cambiar anoche de tarjeta de video, resulta que mi computadora simplemente no enciende, y que parece que es la fuente de poder (espero). Total, que no salgo de una cuando ya estoy en otra.
¿Alguien conoce de casualidad a un Constantine que se dedique a exorcizar computadoras? Le estaré eternamente agradecido.
