Un año más


Hoy, 17 de diciembre, cumplo un año más de vida. Es un sábado, sin mucho qué hacer, salvo recibir las felicitaciones de las personas cercanas a mi. Comienzo el día con “Las mañanitas”, por parte de mis hijos y mi esposa, y enseguida mi suegra y mis cuñadas. Después de eso, mi hermano.

Vaya, que se la pasa uno bien en esas circunstancias.

¿Que cuántos cumplo, alguien pregunta? Nada menos que 37. ¿Y que cómo me siento? Pues, no de 20, pero sí como de 30. De hecho, hay algunas personas que me dicen que ojalá algún día represente la edad que tengo. No, no soy traga-años ni mucho menos, no me cuido absolutamente de nada (me refiero a piel, cabello y cosas de esas metrosexuales). ¿Que cómo le hago, pregunta el de la esquina? Pues, muy simple: Tomo la vida como viene. No la vivo como si fuera el último día, porque no vale la pena estresarse. Simplemente vivo y dejo que pasen los momentos.

Total, la vida es un juego del que no saldremos vivos, ¿o no?

Por lo demás, me ha ido bien de regalos. Pude finalmente actualizar mi computadora (ahora tengo un Athlon 64 3000+ y 1 GB de memoria), me regalaron un panel plano LG de 17″, y posiblemente en un par de semanas cambie el gabinete por uno que haga juego :). Painkiller, anyone? También compré, pero para mis hijos, el Zoo Tycoon 2 con su expansión de Endangered Species. Marco Iván, el más peque, está encantado con el juego. Permite visitas a nivel de piso a los animales y a sus jaulas, y todo lo que hay es completamente vívido.

Continuemos, pues, con mi “celebración”: desayunamos en Vip’s, uno que recientemente abrieron aquí en San Juan del Río (junto con un Sam’s Club, ¡San Juan ya es más importante!), comimos con mis papás una lasagna digna de cualquier ristorante italiano e intentamos ir a ver la nueva de Peter Jackson, King Kong. Simplemente diré algo, no es lo que esperábamos. Prefiero las 2 versiones anteriores. Probablemente compre el DVD cuando salga a la venta, que seguramente será muy rápido, por todas los comentarios que he visto sobre la película. Me hubiera salido más barato que llevar a mi esposa y a mis 3 enanos al cine. ¡Nos tuvimos que salir a media película! Es mucho muy violenta y visual para los niños. Posiblemente haya quien difiera de esto y me pregunta “¿Por qué los llevaste?”, y contestaría algo sencillo, como “¡Era King Kong!

Por la noche, dejamos a los niños con lujo de encaje en casa de mis papás y nos fuimos al Nodo a instancias de mi esposa. Es la segunda vez que voy ahí y la verdad vale la pena, aunque hubo una singular persona que no nos dejó en paz toda la noche. Al momento de pararse a bailar, al parecer estaba un poco pasada de copitas. Para no hacer el cuento largo, esta persona literalmente se encimó en mi cuñada, en mi esposa, en mi hermano y en un servidor. Desagradable. Fuera de eso, el grupo (Frecuencia) excelente, como la vez pasada que fui. La chica y el joven que cantan son excelentes, por no hablar del resto. El guitarrista me parece muy talentoso, así como el bajista, que también por ahí se aventó el palomazo de cantar. Punto aparte, el chavo de la bataca. Me encanta la batería, y tratar de seguirlo con mi batería de aire es, cuando menos, complicado.

Por el momento es todo. Tengo que recuperarme de la desvelada, porque llegamos a dormir cerca de las 4:00am y realmente ya no estoy para esos trotes 😉

A todos los que participaron en hacer de ese día mi día, ¡muchas gracias!


Acerca de Arturo Barajas

Ingeniero en sistemas por elección, geek por convicción. Fan de la literatura fantástica y de ciencia ficción, de la música rock y de la tecnología en general.

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