Je, ya sé que de repente me quejo mucho en los partidos de basquetbol. Ni hablar, es un hecho de la vida.
En esta ocasión tengo una prueba de lo que recibo en cada juego, y que 1 de cada 10 veces llegan a marcar:
Resulta que en las últimas jugadas del juego contra ¿Patos? iba a entrar en colada y, al saltar para dejar el balón, alguien del equipo contrario me hizo el favor de darme un manotazo (espero se pueda apreciar correctamente en la foto). Le reclamé al árbitro, un “amigo” güero que por qué no marcaba (porque era la tercera o cuarta vez que me hacían algo similar, y no había reclamado nada) y pidiéndole (“exigiéndole” sería la palabra adecuada) que no tuviera miedo y que marcara lo que era. ¿Su contestación? “¡No vuelvo a marcarte nada!” ¿La mía? “¿Y cuál sería la diferencia? ¡De todos modos no me has marcado nada!”
Total, para no hacer el cuento largo, en cuanto terminó el partido fui a mostrarle el golpe que había recibido y me dijo algo así como que “es tu culpa, tú te estrellaste con el del otro equipo”. Mi reacción fue simple, ¿cómo voy a estrellar mi brazo, saltando, en alguien más como para recibir ese tipo de golpe? Pero, al parecer la lógica se escapa de repente. Así no se puede razonar :S y, para colmo, me volvió a “amenazar” con que no me iba a marcar nada más en los partidos.
Uta, no quiero ni pensar en lo que me van a hacer los demás equipos cuando este amigo esté “dirigiendo” algún otro partido donde me toque jugar.
Brrrr, qué miedo.

auch para que veas que siempre dejas algo en la cancha pero la cancha no siempre de ja algo en ti…
entonces ¡champero!