Una buena reflexión sobre lo que sucede conforme uno se acerca a la edad “madura”.
Con la madurez he aprendido…
- …que con una buena vuelta obtienes todas las cobijas.
- …que la edad es un alto precio por la madurez.
- …que no es lo que te pones, sino cómo te lo quitas.
- …que no puedes hacer que te quieran. Lo que sí puedes es acecharlos, esperar que se apaniquen y que se rindan.
- …que no importa qué tanto te importe alguien, algunas personas son simplemente idiotas.
- …que toma años ganarse la confianza, y solo una sospecha (usualmente sin pruebas) para perderla.
- …que no debes compararte con los demás. Generalmente están más fregados de lo que piensas.
- …que la depresión es ira sin entusiasmo.
- …que no sufro de locura, la gozo.
- …que somos responsables de lo que hacemos. A menos que seas una celebridad o un político.
- …que la inteligencia artificial no es rival para la estupidez natural.
- …que el 99% de las veces que algo no funciona en tu casa, uno de tus hijos lo hizo.
- …que hay una línea muy delgada entre genio y loco.
- …que la gente que realmente te importa en la vida se va muy pronto y los menos importantes duran mucho más tiempo. Los hijos de la ching@d@ son permanentes.
¿Algún comentario? ¿Alguna otra que hayan descubierto?

