Ayer fui a dejar a un compañero de trabajo a su hotel, y cual va siendo mi sorpresa que ahí se iban a hospedar los ¿pilotos? de la Carrera Mexicana de Autos Clásicos, edición 2007 (o algo así).
Por suerte llevaba mi cámara y, obviamente, procedí a tomar las fotografías de rigor. Algunos modelos me asombraron por lo bien cuidados, y otros simplemente por ser más exóticos de lo normal.
Para muestra, un botón:


























