Pues resulta que han sido días pesados, tanto en el trabajo como en lo personal…
Broncas y broncas y más broncas, que me hacen pensar en la (valga la redundancia) maldita Maldición China, que reza: “Que vivas tiempos interesantes”. He llegado a odiar los tiempos interesantes. Quiero tiempos aburridos y normales, al menos por algún periodo.
Diría Medina Azahara:
“Necesito respirar,
descubrir el aire fresco
y decir cada mañana
que soy libre como el viento”.
