Seguridad en internet para los pequeños (y los no tanto)


Como padres, seguramente nos hemos visto en situaciones incómodas con nuestros hijos al permitirles el uso libre de internet. ¿Quién no se ha dado cuenta de que alguno de sus hijos está navegando en sitios no aptos para menores? Me refiero a sitios que contienen, entre otras cosas, morbo, pornografía, descargas ilegales, etc., y eso por hablar de solo algunos casos relativamente sencillos. ¿Qué podemos hacer para, si bien quizá no impedir, eliminar un poco la tensión del “qué estarán viendo mis hijos”?

Intentaré explicar algunas opciones que conozco, y además veré que no suene o no sea tan técnico (o “nerd”, dependiendo) para que pueda ser fácilmente entendible y, por supuesto, aplicable. Si ya llegaste hasta aquí, ¡gracias! Sigue leyendo…

Opción 1: OpenDNS

Generalmente, todos tenemos una computadora con Windows. Si tienes una versión anterior a Windows 8.x (es decir, Windows 7, Vista o incluso XP) en teoría lo más sencillo es usar OpenDNS. Este es un servicio que nos permite administrar qué vemos en nuestra red interna, bloqueando categorías o sitios completos; es decir, podemos bloquear Twitter como sitio, o bloquear toda la categoría de redes sociales. En el sitio de OpenDNS vienen las instrucciones (en inglés) para utilizar este servicio incluso de forma gratuita. Yo sugeriría pagar los USD$20.00 por año que cuesta, si acaso por tener un control un poco más granular, así como estadísticas, anti-phishing y robo de identidad (temas para otros artículo). De acuerdo a las instrucciones, simplemente es apuntar nuestro ruteador (la caja blanca de Infinitum, o la negra de los servicios de cable) a las direcciones que nos dan en la página de OpenDNS (208.67.222.222 y 208.67.220.220). Configurar el ruteador o módem están fuera del alcance de este artículo, pero si necesitas ayuda no dudes en pedírmela.

Esto que hacemos de cambiar unas direcciones nos permite que todo el tráfico de internet (peticiones y respuestas) pase por ahí antes de entregárnoslo en nuestra computadora (navegador, chateo, juegos) por lo que al definir ciertos parámetros podemos bloquear o permitir, como mencioné, accesos a sitios basados en categorías predefinidas. Si por alguna razón está bloqueado o permitido un sitio en particular, es posible agregarlo para que lo tome en consideración.

Filtro de contenido de OpenDNS

Filtro de contenido de OpenDNS

La ventaja de esta solución es que de un plumazo podemos eliminar todo lo que no deseamos que vean nuestros hijos, o cualquiera que se conecte a nuestro internet. La desventaja es que es “unitalla”, es decir, no se puede personalizar para cada usuario de acuerdo a las necesidades que pueda tener.

Opción 2: Parental Controls

Otra manera (si tienes Win 8/8.1) es manejar las opciones del control parental de Microsoft. Se requiere tener una cuenta de Hotmail/Outlook para el ingreso a la computadora y, además, una cuenta para los niños (o bien para cada uno, altamente recomendable). Con mi esposa siempre he tenido el problema de “por qué ponerle contraseña a los equipos”: computadora, teléfonos, incluso al telecable. La respuesta es simple, niños, niños, niños. No deseo que mis hijos puedan entrar a ver la página de, digamos, Playboy ni en internet ni en una app de teléfono inteligente ni en el canal que ofrece el servicio de cable.

En el caso que nos ocupa, ingresamos a la página de control parental (link arriba) y ahí damos de alta las cuentas tanto de adulto como de niños y, como por arte de magia, quedan relativamente protegidas en el momento. Algunas de las opciones que tenemos para asegurar dichas cuentas son:

  • Bloqueo de sitios
  • Tiempos de uso
  • Reportes de actividad
  • Definición de contenido
Protección infantil de MS

Protección infantil de MS

Al final, esta opción puede ser un poco mejor porque podemos categorizar a nuestro(s) hijo(s). Quizás para un pequeño no sea razonable que pueda ingresar a redes sociales, pero para un adolescente es necesario hacerlo. De esta manera sí podemos definir qué y qué pueden ver.

En mi opinión, lo mejor es combinar ambos. Por supuesto, podemos bloquear toda la pornografía y sitios “morbosos” (con estos me refiero a cosas como el “Alerta” o las notas rojas, que ahora abundan) sin necesidad de ir uno por uno, y además granularizar de mejor manera los demás accesos, incluyendo juegos, aplicaciones y límites.

¿Lo mejor? Todo esto se puede administrar de forma remota, así que podemos estar en nuestro trabajo y darles o quitarles privilegios.

¿Qué opinan? ¿Qué tan seguro están de que su(s) hijo(s) están, valga la redundancia, seguros? ¿Conocen alguna otra herramienta que les permita hacer esto? ¿Qué usan?

Espero sus comentarios.


Acerca de Arturo Barajas

Ingeniero en sistemas por elección, geek por convicción. Fan de la literatura fantástica y de ciencia ficción, de la música rock y de la tecnología en general.

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