¿Quién diría que algún día me consideraría corredor (o runner, en el argot)? Pues bien, me estoy intentando convertir en uno, y me comienzan a interesar artículos al respecto. Aquí les dejo uno que tomé de Runner’s World.
- Correr mucho demasiado pronto. ¿Te estás rehabilitando de alguna lesión? Es tiempo de tomar las cosas con calma y mantenerte saludable. Sigue la regla estándar de subir tu distancia solo un 10% cada semana.
- “Repostar” de mala manera. Después de tus distancias, come un snack alto en carbohidratos, y después haz una comida con carbohidratos y proteínas para reconstruir el músculo.
- Olvidar el protector solar. Una exposición al sol de hasta 20 minutos al día puede ser buena para ti, pero necesitas protector solar en carreras más largas (aún si está nublado).
- Ignorar tu centro (core). Los participantes en un estudio del “Journal of Strength and Conditioning Research” que hicieron ejercios para core cuatro veces por semana durante seis semanas corrieron los 5k 30 segundos más rápido que aquellos que no lo hicieron. Aquí hay 5 ejercitamientos de core (si necesitas traducción, a la orden).
- Comenzar una carrera muy rápido. ¡Tranquilo! El comenzar muy rápido una carrera puede arruinar tu esperanza de un récord personal (o PR). Considera usar un reloj con GPS para que veas tu ritmo -y puedas ajustarlo- antes de 1 o 1.5 kilómetros.
- Ser tu propio doctor. Los corredores tienden a estar hiper conscientes de sus cuerpos, automedicándose con hielo o ibuprofeno para tratarse el dolor y las molestias. Pero las lesiones menores pueden convertirse en serias. Es mejor ir a consultar a un médico antes que sea serio. Si el dolor se mantiene por tres días, haz tu cita.
- Brincarse el estiramiento. Está bien pasarse los estiramientos antes de correr. De hecho, los estiramientos estáticos con tus músculos fríos no es recomendable, per el aflojarlos después de correr puede prevenir alguna lesión.
- No dormir lo suficiente. Algunos estudios muestran que dormir poco puede afectar tu carrera y comprometer tu recuperación, tu sistema inmunológico y tu agudeza mental. Dado que cada quien requiere diferente cantidad de sueño, haz una bitácora de tu tiempo de sueño en tu diario de entrenamientos (algunas smartbands lo pueden hacer) y busca patrones específicos para ti. Una vez que encuentres lo que funciona para ti, apúntale a ese número tan seguido como sea posible.
- Nunca descansas. El sobreentrenamiento puede llevarte a muchos problemas, desde lesiones y tiempos más altos hasta enfermedades y pérdida de motivación. Todos los programas de entrenamiento deben tener un día de descanso además de 2 o 3 días de poco esfuerzo para balancear los días de entrenamiento fuerte. Está bien hacer entrenamientos cruzados (crosstraining, no confundir con crossfit), pero recompénsate con un día de descanso total para darle a tus músculos tiempo para la reconstrucción y la recuperación que necesitan.
- Querer arreglarlo todo. Hay muchos consejos de cómo ser un mejor corredor, pero mejor enfócate en lo manejable. Recuerda: Seguramente comenzaste a correr para sentirte mejor, no para que se te convierta en un estrés.
¿Qué opina, compañero runner? Déjanos saber si alguno de estos hábitos te aplica (o aplicó) y qué has hecho para solucionarlo.
¡Nos vemos en la calle!

