Al fin comienza la época del año que me gusta. No tan lluviosa, pero fresca, tirándole a fría. También, cada día se acerca más la otra época, Navidad, fin de año, Reyes…
El tiempo realmente vuela. Todavía ahora sigo pensando en lo que he hecho durante el año, con Enero y Febrero como recuerdos extremadamente recientes, pero ¡ya casi es Diciembre nuevamente!
Diciembre me gusta, entre otras cosas, porque es el mes en que nos casamos Maritza y un servidor (el 9 de diciembre). Poco después es día de mi “santo” (el 15, mismo día que cumple una cuñadita mía). El 17 cumplo 36, el 24 es Nochebuena y el 25 Navidad. El 31 es la última noche del año y también cumpleaños de mi papá (¡ya cumple 65!). Después de eso, viene el día 1° de Enero, con sus tazones colegiales de futbol americano, y el 5 es noche de Reyes (y también santo de mi mamá).
En fin, que se acerca la temporada del año que más nos gusta, y no necesariamente por los regalos y demás, sino porque en realidad la sentimos y apreciamos en lo que vale (y no porque sea particularmente religioso).
Por ahora no se me ocurre nada más, salvo que me está costando trabajo escribir en estos momentos por un golpe que recibí el día de ayer jugando basquetbol, el cual espero que no sea grave.
Si encuentran alguna falta de ortografía, por favor señálenmela. que una de las cosas que no me gustan en este mundo es ver ese tipo de faltas.
Cualquier cosa, aquí sigo.

The more things change, the more they remain… insane.