Esta es una pregunta que no ha sido contestada en siglos, pero ahora ya lo sabemos, gracias a la ciencia.
- Si pones a una mujer en un pedestal y tratas de protegerla, eres un machista. Si te quedas en casa a hacerla de amo de la misma, eres un mandilón.
- Si trabajas durísimo, nunca tienes tiempo para ella. Si no trabajas lo suficiente, eres un bueno para nada.
- Si ella tiene un trabajo repetitivo con bajo salario, es explotación. Si tú lo tienes, deberías dejar de ser un flojo y buscar algo mejor.
- Si tú obtienes una promoción antes que ella, es favoritismo. Si ella la obtiene antes, es un acción positiva.
- Si le a ella mencionas qué bien se ve, es acoso sexual. Si te quedas callado, es indiferencia masculina.
- Si lloras, eres un marica. Si no, eres un insensible.
- Si tomas una decisión sin consultarla, eres un macho chauvinista. Si ella toma una decisión sin consultarte, es una mujer liberada.
- Si le pides a ella que haga algo que no le guste, es dominación. Si ella te lo pide, es un favor.
- Si aprecias las formas femeninas, eres un pervertido. Si no, eres homosexual.
- Si te gusta que tu mujer se depile las piernas, use ropa interior sexy y se mantenga en forma, eres sexista. Si no, no eres romántico.
- Si tratas de mantenerte en forma, eres un metrosexual presumido. Si no, eres un gordo soso.
- Si le compras flores, algo quieres. Si no, no eres detallista.
- Si estás orgulloso de tus logros, eres un egoísta. Si no, no eres ambicioso.
- Si ella tiene dolor de cabeza, está cansada. Si a ti te duele, es que ya no la quieres.
- Si tú “quieres” a cada rato, estás mal de la cabeza. Si no quieres, es que hay otra.
Entonces, ¿por qué los hombres mueren primero? La respuesta es muy simple:
